Felicidad Vs Alegría, Feliz Vs Alegre

Hace demasiado tiempo que no escribo aquí y me han pasado demasiadas cosas. tal vez por eso he pasado un poco del tema pese a haber pensado numerosas veces en escribir aquí.

¿Sabéis esa impotencia que se siente cuando un día te saturas y te das cuenta de que tu vida está estancada? así llevo yo sintiéndome desde antes de navidad.

Antes que nada me gustaría dejar claro que no, no estoy contenta con mi vida; y si, soy plenamente consciente de que soy “afortunada“. Afortunada por que mi familia está sana y al completo, afortunada por tener un techo bajo el que vivir, afortunada por tener unos amigos maravillosos, afortunada por no pasar hambre y no tener necesidades económicas, afortunada por tener salud…pero no, no me siento “afortunada“.

Profesionalmente hablando mi vida es inexistente, académicamente hablando y a 3 asignaturas de terminar la carrera mi trayectoria es una mierda, tal vez sea por que las 3 asignaturas que me quedan no me gustan, me parecen irrelevantes para un futuro desarrollo profesional y no las apruebo por más horas que eche estudiando; y personalmente…bueno…¿acaso tengo vida privada? la respuesta es no.

A estas alturas de la vida y después de los numerosos pasos, cambios y tumbos que he dado se supone que tendría que ser feliz ¿no?. Soy de esa generación a la que la vendieron la moto de que si estudiabas y te esforzabas, si te cuidabas y eras comedida, sería sólo cuestión de tiempo alcanzar la felicidad.

Felicidad…¿qué palabra no?, la RAE describe la felicidad como:

felicidad

Del lat. felicĭtas, -ātis.

1. f. Estado de grata satisfacción espiritual y física.

2. f. Persona, situación, objeto o conjunto de ellos que contribuyen a hacer feliz.

Empezando por la primera, Estado de grata satisfacción espiritual y física. Si por espiritual hacen referencia a la tranquilidad de la consciencia y la paz en el alma, vamos bien, no he hecho nada “malo” como para que me remuerda la conciencia, no he matado a nadie, no he robado, no he hecho nada imperdonable…pero soy muy pragmática así que quizá esa grata satisfacción espiritual debería de evaluarmela alguien. Y física…no, no estoy contenta con el aspecto “físico” de la definición. Resultado final: 0,5/2

La cosa cambia cuando llegamos a la segunda connotación de la definición. Personas: tengo, Situación: no podría ser peor, Objeto: no soy materialista, ningún objeto podría hacerme feliz. Así que bajo estas premisas se podría decir que obtengo 1/3.

De lo que se concluye una nota total de 1,5/5…lo que es equivalente a una felicidad inexistente. Suspenso.

Soy una persona por definición alegre, pero eso no implica una felicidad inherente. Siempre voy con una sonrisa en la cara, es mi naturaleza, me encanta ver que independientemente de las circunstancias, la gente que me rodea se siente bien, confortada y cómoda por el simple hecho de que yo esté “feliz“, no conoceréis a nadie que os diga lo contrario, nadie os dirá que yo no soy feliz. Pero la verdad de todo esto es que no, no soy feliz, soy alegre. Y para no decepcionar, aquí viene la RAE para explicaros la diferencia entre ser feliz y alegre:

feliz

Del lat. felix, -īcis.

1. adj. Que tiene felicidad.

2. adj. Que causa felicidad.

alegre

Del lat. vulg. *alĭcer, *alĕcris, y este del lat. alăcer, -cris.

1. adj. Poseído o lleno de alegría.

2. adj. Que siente o manifiesta de ordinario alegría.

3. adj. Que denota alegría o viveza.

4. adj. Que ocasiona alegría.

5. adj. Pasado o hecho con alegría.

6. adj. De aspecto o circunstancias capaces de infundir alegría.

En ningún momento vemos que estos dos estados sean sinónimos ¿Me entendéis ahora? Soy alegre, no feliz. Y no se que demonios hacer para cambiar eso.

Para terminar os dejo aquí la definición de alegría, de la que me he permitido escoger las aplicables a personas humanas:

alegría

De alegre.

1. f. Sentimiento grato y vivo que suele manifestarse con signos exteriores.

2. f. Palabras, gestos o actos con que se expresa el júbilo o alegría.

6. f. coloq. Persona o cosa que es causa de gozo o júbilo.

9. f. pl. Regocijos y fiestas públicas.

Estas son mis argumentaciones, soy mujer de letras y esta es la mejor manera que he tenido de explicaros y plasmar aquí como me siento. Tal vez sea eso que llaman “deformación profesional” pero de momento, y hasta que no tenga un titulo que me defina como profesional no podremos decir eso.